3, 2, 1… ¡Comenzamos!
Todo, absolutamente TODO, tiene su historia. Pero, ¿tiene el mismo interés la historia de Cristóbal Colón que la de un zapato?. Por lo general, no. Será por eso que en inglés utilizan dos palabras distintas para distinguir entre “una historia”, que puede ser ficticia o real (story) y “la Historia” (history). La segunda, sería lo que entendemos por Historia, con mayúscula; la Historia que se estudia en el colegio, en el instituto y en la universidad. Como TODO tiene su historia, para que no nos pase como a Felipe con la distancia (ver imagen), la Historia se ordena, se divide en épocas, eras, edades, etc. Lo necesario para entenderla y enseñarla mejor. Pero cuidado, que también puede ser manipulada, politizada, y utilizada en plan mal (de esto hablaremos más adelante…)

Pero es que la Historia es un rollo…
El interés por conocer los hechos pasados no es nuevo; se tiene desde hace miles de años. En cuanto a interés, seguimos funcionando más o menos igual, solo que ahora ya consideramos la Historia como una disciplina científica organizada, con unos métodos de investigación propios y unos estándares de calidad (que no siempre se cumplen) fiables y elevados. Vamos, que te puedes leer un libro sobre Historia de lo que sea con ciertas garantías de que vayas a aprender bastante fielmente lo que se cuenta (OJO CUIDAO: hay que saber lo que se lee y quién lo ha escrito).
La cuestión es, ¿cómo nos han contado la Historia? Imagino que a la mayoría de nosotros nos la han enseñado en el colegio, el instituto, etc. Y esto pudo ser bastante traumático si las clases eran aburridas, si tenías un profe que no sabía comunicarla bien (lo siento profes, había que decirlo; por supuesto, sin generalizar) o si, simplemente, no te sentías a gusto por lo que sea y no te llegaba bien. Yo tuve la gran suerte de encontrarme en el último año de instituto con un profe que amaba la Historia, y que la enseñaba con tanta pasión que consiguió despertar la mía; hasta el punto de que decidí estudiar la licenciatura.
Este vídeo es un pequeño ejemplo de lo divertido que puede ser conocer la Historia con «otros métodos» 🙂
Todavía no me has convencido…
No te desesperes aún. Sé que todavía puedes pensar que Historia es esa asignatura que “se me daba fatal en el insti”, o “ese peñazo del que hablan algunos documentales”. Pues vamos a derribar creencias; si yo lo he conseguido con las mates, tú puedes hacerlo con la Historia. Seguro que hay, como mínimo, un hecho histórico o algún personaje que despierte tu interés, ¿verdad? Y cualquier cosa bien contada se aprende mucho mejor 🙂
Lo mágico de todo esto es que la historia del zapato también puede ser apasionante porque, ¿y si ese zapato resulta ser una sandalia que se ha encontrado en Pompeya? Seguro que nos puede contar cosas interesantes sobre los romanos, ¿no? ¡Lo que nos gusta Roma!
Lo que encontrarás en esta web es que la Historia te gusta más de lo que creías. Y de todo esto va Histórica Perdida; de contar la Historia, pero también de contar las historias que quizás hayan pasado desapercibidas y esas historias a las que se les puede dar una vueltecilla y plantearlas de otra forma; con mucho humor, con mucho amor. Y, por supuesto, para que compartas tus inquietudes, tus ideas, tus teorías, tus opiniones y tus historias.
¿Me acompañas? 😊
