Las 3 mentirijillas de la Navidad que (seguro) que ya conoces

¿Te gusta la Navidad, o más bien te agobia?

Que la Navidad no deja indiferente a nadie (al menos en el mundo cristiano-occidental) es un hecho. O se ama, o se odia; pero no se puede escapar fácilmente de sus tentáculos… En esta semana he oído al menos a dos personas pronunciar la frase “Ojalá me durmiera y no me despertara hasta el 7 de enero”. Tal cual.

Luego están aquellos que lo viven como si de niños pequeños se tratara. ¡Qué maravilla!

Y luego están los de los “sentimientos encontrados”; yo me incluyo en esta categoría. Somos los de “la Navidad me gusta a ratos”; en esta categoría se puede oír de todo: “me encanta la comida y estar con la familia”, o “me empacha tanta comida y estar con mi familia es un estrés” … Un sinfín de combinaciones que hacen a la época navideña, como mínimo, de un momento especial.

Pero ¿qué estamos celebrando, en realidad?

Aquí es donde abrimos el melón importante. La Navidad está llena de tradiciones y mitos que han evolucionado a lo largo de los siglos. Y con evolucionar me refiero a cambiar del todo, tomar “cosas prestadas” de otras culturas, modificar levemente algunas tradiciones o dejarlas como estaban.

Para tener las cosas claras, aquí te propongo tres mitos navideños muy comunes y conocidos por todos que vamos a descuajeringar 😊

  1. Celebrando el nacimiento de Jesucristo, ¿o no?

Pues todo apunta a que no. En español, la palabra Navidad es un diminutivo de Natividad, que viene del latín nativitate que significa ’nacimiento’, es decir, claramente se está celebrando el nacimiento de alguienEn cambio, los angloparlantes utilizan el término Christmas, cuyo significado es ‘misa de Cristo’; esto ya sí que es toda una declaración de intenciones. Por lo tanto, se acepta oficialmente que lo que se está celebrando es el nacimiento de Cristo. 

Pero no está demostrado que Jesucristo naciera en esa fecha; y es que parece que la primitiva Iglesia decidió absorber festividades paganas (como la del Sol Invictus) en lugar de reprimirlas para que se diera una mejor conversión al cristianismo de los aún paganos, que había unos cuantos.

Hay algunos elementos en las diferentes descripciones del Nacimiento que nos dan pistas de la fecha aproximada y real del acontecimiento; por ejemplo, si había pastores esto significa que los rebaños aún pastoreaban por la zona, lo cual no hacen en el frío mes de diciembre.

En cualquier caso, y como aquí nos lo tomamos todo con un poco de humor, échale un vistazo a este vídeo 😊

https://www.instagram.com/share/reel/BAC0kn6GwT

2. ¿Papá Noel es un invento de Coca-Cola?

Hay un personaje que ha sufrido una transformación tan grande que lo ha dejado irreconocible, y ese es Papá Noel (también conocido como Santa Claus o, más fiel a su origen, San Nicolás).

Este señor existió de verdad;  San Nicolás de Bari, un monje (posteriormente nombrado obispo) vivió en el siglo IV en Myra (actual Turquía) y dedicó gran parte de su vida y sus recursos a ayudar y hacer regalos a los niños pobres y a los huérfanos. Su muerte, el 6 de diciembre del año 345, fue utilizada por su cercanía a la Navidad para introducir la tradición de dar regalos a los niños.

El aspecto actual que ha llegado hasta nosotros no tiene nada que ver con el personaje original, que era de complexión delgada y de alta estatura. Pero tampoco es cierto que fuera la empresa Coca-Cola la que introdujo a un Papá Noel vestido de rojo y blanco, ya que se le había representado con estos colores mucho antes en diferentes ocasiones, aunque sí contribuyó a extender y popularizar esta imagen a mediados del siglo XX.

El “domicilio” de Papá Noel también es motivo de controversia ya que ha llegado a nuestros días que vive en el Polo Norte…

¡OJO! Dato curioso: en Holanda, a las celebraciones navideñas se une los días 5 y 6 de diciembre la celebración de la llegada de “Sinterklaas”; este personaje sí que es San Nicolás, y su vestimenta coincide (más o menos…) con la de San Nicolás de Bari. Lo curioso de este personaje es que no vive en el Polo Norte, sino que viene de… ¡Madrid! Este curioso origen del particular San Nicolás holandés se debe a que en la época en la que se empezó a celebrar esta festividad, tanto Holanda como Bari (donde descansaban los restos mortales de San Nicolás) pertenecían a la corona española en la que reinaba Carlos I de España y V de Alemania, por lo que decidieron que su “domicilio” estuviera ubicado en Madrid.

San Nicolás de Bari, extraído de Devocionario Católico

3. Y el Árbol de Navidad, ¿qué pinta en todo esto?

Al igual que el propio origen de la Navidad, no está claro de dónde proviene esta tradición. La teoría más aceptada es que proviene de la zona germánica en la que se celebraba el nacimiento de Frey, que en la mitología nórdica es el dios de la fertilidad y del sol, en los mismos días en los que se celebraba la Navidad. Y lo celebraban adornando y adorando el Yggdrasil, o árbol del Universo o la Vida.

Más tarde, en el siglo VIII, San Bonifacio, el evangelizador de la zona germana, taló dicho árbol y en ese lugar (y esto ya forma parte de la leyenda) sobrevivió un pequeño abeto que decoró con manzanas y velas, que simbolizaban el pecado original y la luz del mundo, respectivamente. Pero no es hasta el siglo XVII cuando aparece por primera vez en la zona de Alsacia (Alemania) el árbol de Navidad como lo conocemos hoy día, extendiéndose desde aquí al resto del mundo y agregando costumbres como poner regalos debajo del árbol para los niños o poner otro tipo de adornos.

Y a ti, ¿qué tradición navideña (aunque sea de mentirijilla) te gusta más? ¡Te leo en comentarios!


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Respuesta

  1. […] Belén es, junto al árbol de Navidad, la decoración más típica en España y en los países de tradición católica. Hay verdaderas […]

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